
El asunto es que la policía ha clausurado un curioso negocio que unía el lavado de coches con los masajes con final feliz. En tiempos de crisis hay que buscarse la vida y da lugar a la curiosa unión de estos dos negocios cercanos que un buen día deciden fusionarse.
El funcionamiento consistía en que lavando el coche nueve veces, se obsequiaba al cliente con un masaje en local cercano... nunca se habían vistos los coches del barrio tan limpios.